viernes, 12 de septiembre de 2014

"La cima de la muerte"




Dominado por su pasión olvidó sus riesgos encontrándose con su única compañía de aventuras, la muerte. Hermann Buhl, uno de los mejores alpinistas destacados de Europa, murió a los 33 años cuando buscaba conquistar la montaña de Chogolisa (7.654 m), ubicada en la cordillera de Karakórum de Pakistan. 

El austriaco de personalidad apasionada y desbordante desapareció en medio de una tormenta de nieve que culminaría con su vida y carrera. La causa se debió a una cornisa que le falló en plena acción.

Días antes logró la primera ascensión al Broad Peak junto a su compañero Kurt Diemberger. 

Buhl no tenía peros ni miedos. Retornó a sus actividades extremas después de cuatro años de haberse salvado de morir en su travesía anterior hacia el Nanga Parbat, en donde sobrevivió dos días a la intemperie y perdió dos dedos de los pies.

Aquella expedición la encabezó Karl Herrlikoffer en 1953. Este ordenó la retirada del lugar pues un monzón se aproximaba y debían marcharse para proteger sus vidas. Pero Buhl en complicidad con Kempter, su compañero de base, decidieron desobedecer y salir hacia la cima. 

La hora prevista llegó. Pero solo Buhl despertó así que partió en solitario. Llevando solamente una cantimplora llena de infusión de coca, pastillas y una cámara. 

Era la enésima vez que alpinistas alemanes intentaban escalar dicha montaña. Todos los intentos anteriores tenían como resultado final la muerte. Pero Buhl era un especializado en escaladas de velocidad que logró pisar el punto más alto, llegó a la cumbre.


El atrevido alpinista marcó la época del alpinismo en blanco y negro. Además posee un libro autobiográfico llamado Del Tirol al Nanga Parbat que relata hazañas de su historia montañera.

viernes, 5 de septiembre de 2014

“Quién prueba, se queda”


El ingenio peruano no tiene límites. Somos un país fusión que tiene de todo un poco,  desde sus ingredientes hasta sus habitantes, entre ellos los creadores del sabor es decir nuestros cocineros que son los encargados de crear, preparar y difundir los mejores platillos de la región formando todo un fenómeno altamente capaz de sucumbir y extasiar cualquier paladar.
La gastronomía peruana ha demostrado y sigue demostrando que tiene la receta para conquistar al mundo entero. Y que mejor prueba que haber ganado tres galardones en los World Travel Awards 2014 (WTA), considerado como los Oscar del Turismo. Siendo dichas condecoraciones: el premio al mejor destino cultural, al mejor destino culinario de Sudamérica y  al mejor patrimonio cultural de la región.
Es por ello que con estos datos nos fuimos a recorrer uno de los lugares más transitados por turistas en Lima: El Parque Central de Miraflores o más conocido como “Parque Kennedy” ubicado en Miraflores. Obtuvimos una plática amena con nuestros hermanos chilenos, quienes no dudaron en reconocer el gran potencial turístico sobre todo en lo gastronómico que posee nuestra sociedad peruana. Además nos contaron que su visita se debe principalmente por la Feria de Mistura, pues no se irán hasta haber probado todas las delicias que ofrece este gran boom de nuestra gastronomía.
Luis, uno de ellos, nos confesó que nuestra comida es ideal, considerándose un amante del ceviche y que le encantaría aprender a prepararlo a pesar de no ser un cocinero experto ni principiante, mientras que su tocayo Luis manifestó que la tradición peruana se ha desarrollado excelentemente.
Por el lado femenino nos encontramos con Catalina y Olga, quienes muy amablemente aceptaron responder nuestras preguntas. Catalina aseveró que el premio obtenido en los WTA fue bien merecido, “En Perú cocinan muy rico y sabroso”, afirmó la chilena. Confesándonos también que estaría encantada de comer ceviche hasta la muerte.
Olga selló nuestras entrevistas con una frase muy peculiar que demuestra el gran sabor e ingenio que caracteriza al pueblo peruano, “La comida peruana es mucho mejor que la de nosotros”. Y por ello pretende tomar unas clases de gastronomía junto a su esposo antes de retornar a su país pero que si tuviera la oportunidad de quedarse, lo haría. Además agregó que en su primera visita al Perú no hubo día en que no comiera ceviche a pesar de considerar como plato favorito el ají de gallina.
Con una foto, muchas sonrisas y palabras de agradecimiento finalizamos las entrevistas, de las cuales obtenemos y confirmamos como conclusión general que nuestra gastronomía ofrece la más variada carta de platos para satisfacer todos los gustos, haciéndonos sentir muy orgullosos de ser peruanos y de seguir difundiendo lo nuestro.
Por: Kristy Retuerto Jimenez / Carla Tisza Del Solar